Mi historia.

Nací y crecí en Andorra, un país pequeño y acogedor donde todos se conocen. Vivir allí era como vivir en una burbuja. Recuerdo la época en la que dejábamos el coche abierto, los veranos llenos de diversión con amigos, y los inviernos cubiertos de nieve que, en ocasiones, nos impedían ir a la escuela.

Tuve una infancia feliz, rodeada de la belleza natural de mi entorno. Más tarde, me mudé a Barcelona para estudiar fisioterapia y finalmente me establecí en Mallorca, donde abrí mi primera clínica. Mi interés por «El milagro de la vida» me llevó a especializarme en ginecología y obstetricia.

Traté a muchas mujeres durante el embarazo, el posparto y en casos ginecológicos, pero mi perspectiva cambió drásticamente cuando me convertí en madre.